BORBOLETA DE ARRABAL

La mariposa del arrabal

miércoles, 2 de mayo de 2018

Autor desconocido

he aprendido a amarte de muchas maneras, me has enseñado tantas…….que cuando no puedo verte he aprendido a amarte con solo oír tu dulce voz, que cuando no puedo tocarte he aprendido a amarte a través de tu fresco e inconfundible aroma, incluso he aprendido a amarte en mi más terrible soledad, donde el solo recuerdo de tu tierna y cálida sonrisa me ha brindado compañía, he aprendido a amarte en la más negra oscuridad donde solo el imaginar el deslumbrante brillo de tu mirada ha bastado para iluminar mi vida, he aprendido a amarte en la distancia donde con solo cerrar mis ojos tu ya estás conmigo , en el más profundo silencio donde el evocar el delicado timbre de tu voz cual coro de ángeles me has llenado de gozo, he aprendido amarte con la irracionalidad del odio, con la fuerza e intensidad que da la pasión, he aprendido a amarte con la ternura y devoción de lo divino, te he amado de muchas y tantas maneras que solo hay una en la que no he aprendido y que tu nunca me enseñaste……… en el olvido.

Piano vs Tiempo

Estaba pensando en el tiempo. Nuevamente llego a la conclusión de que todo ocurre demasiado aprisa. Se trata de una competencia contra el tiempo, de clavar los pies justo antes de que los segundos ocurran. El otro día me quede tecleando una sola tecla del piano, la toque repetidamente durante una hora y media. Mi ofuscación y desenfreno termino por causar que mis timpanos se resintieran, mientras que yo no sabia que más hacer para herir al tiempo más que con esos pequeños golpes musicales.

Autor: Principeto

entrada original: http://nosiempreesdomingo.blogspot.com.co/2009/08/piano-vs-tiempo.html

Los versos del capitan, Pablo Neruda


EN TI LA TIERRA

Pequeña
rosa,
rosa pequeña,
a veces,
diminuta y desnuda,
parece
que en una mano mía
cabes,
que así voy a cerrarte
y llevarte a mi boca,
pero
de pronto
mis pies tocan tus pies y mi boca tus labios, has crecido,
suben tus hombros como dos colinas,
tus pechos se pasean por mi pecho,
mi brazo alcanza apenas a rodear la delgada
línea de luna nueva que tiene tu cintura:
en el amor como agua de mar te has desatado:
mido apenas los ojos más extensos del cielo
y me inclino a tu boca para besar la tierra.